Piensa en la ferretería de tu barrio. O en la tienda de repuestos donde compraste el filtro del carro, o en la bodega de la esquina. Muy probablemente, buena parte de ese negocio vive en un cuaderno, en las notas del teléfono del dueño y en una hoja de Excel que solo una persona sabe interpretar. Si esa persona se enferma, el negocio se queda ciego.
Esa escena tan común es, exactamente, el problema que un grupo de cuatro venezolanos decidió resolver hace un par de años al fundar Fina. Y este 24 de agosto de 2026 se supo que su respuesta no solo está convenciendo a comerciantes del país, sino también a inversionistas de Reino Unido, Estados Unidos, Chile y Brasil de apostar por ellos.
La cifra de levantamiento de capital, 1 millón de dólares, puede que no sea alta para el mundo del capital de riesgo. Pero es el inicio de un proceso de crecimiento que promete potenciarse de ahora en adelante.
Primero, ¿qué es Fina?
Fina es una plataforma venezolana de gestión administrativa para pequeñas y medianas empresas. Dicho sin tecnicismos: es el software donde un comercio lleva su inventario, registra sus ventas, controla a quién le debe y quién le debe a él, y ve en tiempo real si está ganando o perdiendo dinero.
💡 Un SaaS (Software as a Service) es un sistema que no compras ni instalas en una computadora específica, sino que pagas una suscripción mensual y lo usas desde el navegador o el teléfono, con todo guardado en la nube.
Fue fundada por Enrique Rivas, Sebastián Sánchez, Diego Aponte y Alejandro Fariña. La idea no salió de un pizarrón: según contó Rivas, la frustración venía de su emprendimiento anterior, donde “todo funcionaba en Excel”, se perdía el control del inventario y la contabilidad era un enredo. Construyeron la herramienta que a ellos les hizo falta.
Hoy, de acuerdo con el anuncio de la ronda, la plataforma tiene más de 5.000 comercios activos en distintas zonas del país: autopartes, repuestos, tecnología, ferreterías, ropa, bodegas, restaurantes, negocios de servicios y distribuidores.
Una apuesta de un millón
Lo que hace singular a esta ronda además de lo que significa una apuesta por una startup venezolana, son los actores que hicieron parte. Participaron cinco fondos: Tomorrow Capital (Reino Unido), Square One Capital y Neer Ventures (Estados Unidos), Platanus Ventures (Chile) y Norte VC (Brasil).
A ellos se sumaron inversionistas ángeles con historial construyendo compañías de tecnología financiera en la región: Marcelo Lombardo (Omie, Brasil), Jorge Ulloa (Bold, Colombia), Rodrigo Tognini (Conta Simples, Brasil) y Gabriel Monroy (Colektia, Chile).
🤝 Un inversionista ángel es una persona, no un fondo, que pone dinero propio en una empresa muy joven. Suele ser alguien que ya fundó o escaló una compañía parecida, así que junto al capital llega algo igual de valioso: la experiencia de haber cometido esos errores antes.
Y esta es la parte que vale la pena subrayar: cuatro de esos ángeles fundaron o dirigen empresas que hacen, en sus propios países, algo parecido a lo que Fina hace en Venezuela.
El problema de fondo: las PYMES venezolanas siguen en modo manual
Para entender por qué una herramienta de gestión es un negocio y no un lujo, hay que mirar el tamaño real de la brecha.
El estudio Chequeo Digital, aplicado en Venezuela y publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo, midió la madurez digital de 1.422 empresas del país. El resultado: 28,2% se ubicó en el nivel más básico (”novato”) y 25,3% en el siguiente (”inicial”). Es decir, más de la mitad de las empresas encuestadas apenas empezaba el camino de la digitalización.
El punto más débil de todos fue el manejo de datos: 76,8% de las empresas quedó en los niveles bajos de analítica, la peor calificación entre las ocho dimensiones medidas. Traducido: la mayoría de los negocios no está tomando decisiones con base en sus propios números, porque esos números no están ordenados en ninguna parte.
Por qué la noticia es más grande que el millón
Venezuela lleva un par de años apareciendo en un lugar poco habitual de las noticias tecnológicas: el de los cierres de inversión.
En 2026, la fintech venezolana Cashea levantó US$100 millones entre una Serie A de US$40 millones en marzo y una Serie B de US$60 millones en junio, superando el récord anterior del país, que pertenecía a Yummy con US$47 millones. En mayo, Caracas fue sede de la primera Venezuela Tech Week, un evento creado justamente para acercar capital internacional a los emprendedores locales.
Rondas como estas, de levantamiento de capital, es un espaldarazo a una industria que ha tenido que desarrollarse con obstáculos propios de Venezuela. Una mega-ronda demuestra que Venezuela puede producir una empresa gigante; una ronda semilla demuestra que el capital internacional también está dispuesto a entrar temprano, cuando la compañía todavía es pequeña y el riesgo es mayor. Lo segundo, para un ecosistema, es incluso más difícil de lograr.
Que cinco fondos de cuatro países decidan financiar a una empresa venezolana en etapa temprana significa que dejaron de mirar al país únicamente como un titular complicado y empezaron a mirarlo como un mercado con problemas concretos y gran oportunidades de crecimiento.
Como lo resumió Enrique Rivas, CEO de la compañía, en declaraciones recogidas por El Ecosistema Startup: “Creemos firmemente en el potencial de Venezuela y en el comercio como el motor estratégico de la economía”.
¿Y ahora qué?
Según fuentes oficiales el destino del capital es claro: incorporar talento y lanzar nuevos productos en los próximos seis meses, con foco en soluciones de inteligencia artificial y en productos financieros.
En un momento de flexibilización y apertura a la competencia, con nuevos actores aterrizando en el país de forma progresiva, una herramienta como Fina resulta una gran oportunidad para agilizar procesos y permitirle a nuestras empresas competir de mejor forma. Menos horas contando inventario a mano, transcribiendo facturas y cuadrando el cuaderno a fin de mes; es también más tiempo para lo que sí decide si un negocio crece: atender bien, negociar mejor y saber en qué producto conviene apostar.

